El gran volumen de la vendimia comenzaba apenas la primera semana de septiembre con el macabeo, a pesar de que la variedad más temprana, el Chardonnay, se cosechó ya ​​a finales de agosto. Esta semana es ya el turno del xarel·lo, y más adelante las bodegas Castell d’Or se centrarán en la parellada y las variedades tintas en el Penedès y el Alt Camp. Donde aún no ha comenzado la vendimia es en la Conca de Barberà donde la uva se cosechará próximamente.

Los primeros controles sanitarios de Castell d’Or indican que la calidad de la uva es muy buena gracias, en buena parte, al buen estado sanitario de las cepas y la uva, aunque algunas zonas se han visto afectadas por granizadas y el mildiu. A pesar de la excelente calidad, la falta de lluvias hará descender los kilos de uva.

De las zonas donde Castell d’Or elabora sus vinos, donde se estima un mayor descenso de kilos es en el Alt Penedès , entre un 40 y un 50% menos de uva que en 2015 , mientras que en el Baix Penedès se prevé cosechar entre un 10 y un 15 % menos. En el Alt Camp la bajada prevista es del 20-25 %, mientras que en la Conca de Barberà parece que se mantendrá la producción o la bajada será bastante más leve. Cabe decir que los datos actuales son estimaciones y hasta que no acabe la vendimia a principios de octubre no se tendrán los datos finales.